Hablemos de moda

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Sabemos que la industria textil es uno de los sectores con mayores emisiones de CO2 a la atmósfera, más que el sector aéreo y marítimo juntos, o que es el 4º sector con mayor consumo de materias primas y agua. Con unas perspectivas de crecimiento enormes, actualmente se producen más de 100 millones de toneladas y se estima que para el año 2050 se triplique dicha cantidad, es bastante realista pensar en la insostenibilidad del sector.

Creemos firmemente que otro futuro es posible y realista en el negocio textil. Otro tipo de empresa comprometida con el medio ambiente y las personas, es necesaria en el mercado. El cambio climático y la tendencia nos lleva a ello. Ya no es una opción.

No basta con medidas de eficiencia energética, uso de materiales más sostenibles u otras mejoras, sino que la transformación debe implicar a toda la cadena de valor, desde la misma extracción de materia prima al fin de la vida útil del producto o servicio. Sin olvidar el gran impacto social que conlleva un sector que emplea a más de 300 millones de personas en todo el mundo.

Es un proceso difícil y con bastantes incógnitas en el camino, te lo aseguramos, pero no hay plan B, no hay posibilidad de mantenerse inmóvil.

No hay una solución perfecta. Sabemos que la prenda más sostenible es la que no se produce, pero ser conscientes de los impactos e intentar minimizarlos es el gran salto cualitativo en nuestra forma de acercarnos al mercado. Es aquí donde van a centrarse todos nuestros esfuerzos. El uso de materiales como el algodón orgánico o el cáñamo, tintes naturales, la producción local basada en la demanda, la introducción de nuevas formas de negocio como la reventa de prendas de segunda mano o el alquiler y un largo etcétera, son las estrategias por las que nos movemos. Con la idea de circularidad siempre en el horizonte, sin perderla de vista.

Nuestro objetivo es aportar nuevas soluciones que mejoren la vida de las personas, sin poner en riesgo el resto de seres vivos que viven en el planeta.

Si este es tu caso, estaríamos encantados de conocerte.

Por Isaac Romero

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